Hay una máxima del periodismo que asegura que los hechos son sagrados. De ahí se desprende que las interpretaciones que surjan de esos hechos son personales.

Está objetivamente probado que una persona se acercó a la vicepresidenta con un arma cargada que fue gatillada sin que saliera ninguna bala.  Esa persona está presa porque un grupo de personas la llevaron hasta donde había policías que lo metieron sin esposar en un patrullero.

El intento de magnicidio fue repudiado de manera unánime.

No se puede permanecer indiferente a un ataque que puso en riesgo a las instituciones y a la democracia

De todos los sectores se convocó a realizar un llamamiento por la paz, en defensa del sistema democrático vigente desde 1983 y que tanto costó conseguir.

Hubo madurez cívica y política en reprobar esa acción violenta y temeraria.

Las imágenes de la ex presidenta expuesta frente a un arma expusieron la precariedad de un dispositivo de seguridad que no funcionó

Se requiere y es imprescindible una investigación seria y a la vez con rápidos resultados sobre este episodio que produjo conmoción y repercusión internacional.

Pero también ha quedado a la vista las enormes dificultades que existen para llevar adelante un debate serio sobre el consenso democrático

Muchos pensaron-pensamos que esta era una oportunidad bisagra para lograr un marco de acuerdo sobre cómo respaldar con más señales concretas la defensa de las instituciones. Pero la sensación es que la oportunidad fue desaprovechada. El creciente estado de exasperación política, la realimentada grieta no se ha permitido ninguna autocrítica. El odio siempre está en el otro, siempre es el otro. Y así en loop. Desgarrador y desgastante.

Una foto de los senadores del oficialismo y la oposición en la misma noche del jueves fue una respuesta razonable, quizás la única. El gobierno con su carga de mayor responsabilidad institucional mantuvo la división y se mostró ajeno. el presidente en cadena condeno la crispación, pero no asumió ninguna parte de culpas poniendo en foco en sectores de la politica, la justicia y los medios.

El odio es del otro, el fascista es el otro, el mal siempre está del otro lado?

El llamado a casa de gobierno dejó afuera los jefes de los espacios opositores, con la explicación de que ese gesto quedaba para el congreso.

La grieta expone la barbarie en palabras, y en hechos

Uno de los grandes triunfos de nuestra democracia ha sido el fin de la violencia política. Hubo magnicidios en Colombia y México, y en la última campaña electoral Bolsonaro fue apuñalado.

Ojalá,  y es responsabilidad de todos, que no se inaugure una etapa de estas características en nuestro país, donde se pasó de la palabra a la acción.

Guillermo Panizza
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