Cuarentena estricta, medidas restrictivas dictadas por DNU del gobierno en medio de una pandemia que generaba (y genera) mucho dolor e incertidumbre. Si viajáramos en el tiempo hasta ese 14 de julio del año pasado, cumpleaños de la primera dama Fabiola Yáñez, ese era el contexto que nos rodeaba.

Esa noche, nueve personas ingresaron al chalet de la quinta presidencial. Según consta en los registros oficiales de ingresos y egresos a Olivos, los invitados arribaron a las 21.30 del 14 de julio de 2020 y se fueron a la 1.47 del día siguiente. Muchos de ellos trabajan en el cuidado de la imagen de la primera dama y otros son amigos de ella. Esa noche no estuvo Chien Chia Hong, pareja de Pacchi, quien según denuncia periodistica obtuvo contrataciones millonarias con el Estado.

El decreto de Necesidad y Urgencia firmado por el propio Alberto Fernández y sus 21 ministros establecía lo siguiente:

1. “ARTÍCULO 6º.- REGLAS DE CONDUCTA GENERALES: Durante la vigencia del “distanciamiento social, preventivo y obligatorio” las personas deberán mantener entre ellas una distancia mínima de DOS (2) metros, utilizar tapabocas en espacios compartidos”.

2. ARTÍCULO 10.- ACTIVIDADES PROHIBIDAS DURANTE EL DISTANCIAMIENTO SOCIAL, PREVENTIVO Y OBLIGATORIO (…), inciso 1: realización de eventos en espacios públicos o privados, sociales, culturales, recreativos, religiosos y de cualquier otra índole con concurrencia mayor a DIEZ (10) personas”.

El jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, reconoció la veracidad de la foto del festejo del cumpleaños de la primera dama, Fabiola Yañez, en plena cuarentena estricta. “Se cometió un error, no debería haber pasado, estuvo mal”, admitió.

Un evento privado en el que se encontraba Alberto Fernandez, el presidente de la Nación, que contradice las normas dictadas por el gobierno que encabeza.

La foto impacta de lleno en la confianza y la credibilidad del propio jefe de estado, que por aquellos días se encargaba de anunciar en persona las medidas sanitarias que demandaba la pandemia.

Hasta el momento no hay explicaciones públicas del mandatario (las habrá?) ante la sociedad cansada de las consecuencias del covid y de la angustiante crisis económica. Cuántos argentinos no pudieron despedir a sus seres queridos, o visitar a sus familiares en cumplimiento de las decisiones oficiales?

¿Cuántos compatriotas aún hoy viven el sufrimiento de no haber podido abrazar a su padre, a su madre, a sus hermanos, a sus hijos, a sus amigos? Mientras tanto, dentro de la residencia presidencial, un festejo privado se convertía en una afrenta, en un golpe directo, un shock conmocionante que deberá ser investigado por la justicia, y que aparece con la nitidez que ofrece una fotografía verídica reconocida oficialmente por el funcionario de máxima confianza del presidente.

Se espera que haya más novedades, declaraciones, autocrítica y eventualmente algún pedido de disculpas. Existirán? Es pronto para saberlo, mientras un país expectante y aturdido aguarda alguna palabra, justamente, tan devaluada e inconsistente, en medio de un espectáculo tan lamentable como cargado de cansancio.

 

Guillermo Panizza
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