La moderna autopista nos conduce desde Jerusalén a la ciudad de Rishon Lezion, a pocos kilómetros de Tel Aviv. Se trata de una visita a una de las principales y más vigorosas start-up israelí, una suerte de emprendimiento innovador que ha desarrollado un dispositivo que extrae agua limpia potable desde el aire.


Uno de los conceptos más llamativos de nuestra estadía en este diminuto país es lo que aquí se denomina la “cultura de la adversidad”. Un país joven, un estado prácticamente embrionario, en guerras permanentes con sus enemigos en cada una de sus fronteras, que ha desarrollado la capacidad de pensar en clave internacional a partir del surgimiento de estas pymes multinacionales. “Lo que producimos, tiene que ser para mercados lejanos, como Estados Unidos y América Latina, ya que no podemos exportar a nuestra convulsionada región”, dice nuestro interlocutor.

Arye Kohavi nos recibe en las oficinas de esta empresa. Es el CoCEO de Water Gen, empresa líder en la generación de agua, que nos explica cuáles son las claves de este negocio revolucionario. Se trata de uno de los 100 pensadores globales del mundo y uno de los máximos innovadores a nivel mundial.

“El aire limpio entra a nuestro sistema de intercambio de calor donde se deshumidifica, el agua es removida del aire y es recogida en tanque de recolección, dentro de la unidad”, asegura el directivo quien señala que la iniciativa tuvo como motor principal el deseo social de suministrar ayuda a las comunidades sin agua y también a los soldados israelíes en los frentes de batalla.

“El agua pasa por un sistema extenso de filtración de agua que la limpia de posibles contaminaciones químicas y microbiólogicas”, señala. “El agua limpia purificada es almacenada en un tanque interno de agua que se mantiene continuamente preservada para mantenerla con mucha calidad con el paso del tiempo”, cuenta Kohavi, hijo de una argentina y un israelí.

Water-Gen fue elegida en el puesto 21° entre las empresas más innovadoras del mundo, a raíz del desarrollo de esta inédita producción. En Israel, hasta hace 15 años eran extremadamente cuidadosos con el empleo del agua. Comenzaron a purificar el agua del Mar del Galilea. Actualmente, este país es rico en agua y puede establecer vínculos comerciales con cualquier país del mundo, a excepción de sus vecinos.

Para Kohavi, los israelíes son innovadores porque saben improvisar y priorizan el trabajo en equipo en pos del desarrollo de la compañía. “La clave, para nosotros, es la prueba y el error. Nos equivocamos mucho, y eso nos sirve para aprender”, asegura.

Además, señalan aquí que la producción de agua israelí permite realizar intervenciones de ayuda en catástrofes mundiales donde es fundamental la tarea de asistencia con agua potable. Water Gen fabrica máquinas portátiles que extraen agua potable de la atmósfera y purifican fuentes de líquido existentes.

Pero no es el único aspecto revolucionario de la producción de esta start-up. Algunos números lo confirman. La Organización Mundial de la Salud indica que 780 millones de personas no tienen acceso a agua limpia, y casi 4 millones mueren cada año debido a enfermedades transmitidas por el agua.

Esta empresa israelí cree que puede jugar un papel importante en aliviar la crisis. A las pruebas nos remitimos: tiene presencia en India, Vietnam, Brasil, entre otros países.

Guillermo Panizza
Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on LinkedInEmail this to someone